Canciones y personas
O la capacidad de asociación del corazón y la música
Hoy no vengo a escribir mucho. Acaba de saltar una canción que me recuerda a una persona concreta en un momento concreto y he pensado que molaría hacer un breve repaso de algunas canciones que me recuerdan a personas.
Es un fenómeno universal, no me cabe la menor duda, pero yo vengo a aportar mi punto de vista único e irrepetible.
Give a Little Bit - Mamá
Gracias a ella descubrí Supertramp, uno de mis grupos más escuchados. Estábamos en la cocina, yo estaba en cuarto de ESO o primero de Bachillerato y le pregunté qué música le gustaba, qué canción quería que pusiera.
A Mamá esas cosas a veces no le salen así de primeras, y estuvo dándole vueltas. Al rato me dijo que había una que escuchaba «cuando yo tenía tu edad, bueno, un poco más».
—Pero no recuerdo el nombre —dijo.
—No pasa nada, Mamá, tararea la melodía y vemos si Google nos ayuda.
—Perfecto. Era algo así como «aclivolivoliiiiii».
Mi cara. MI CARA. La carcajada se escuchó en China. Mamá insistía en hacer exactamente la misma tonada agitando, como agita ella sola, el cuchillo, haciendo un baile que se compone de rebotar un poco en la pierna que soporta el peso y girar la muñeca y la cabeza.
Estuvimos un bueeeen rato buscando (estuve, para qué vamos a engañarnos), porque cómo le explicas a Google que «aclivolivoli» es más o menos la letra de la canción, y que solo sabemos unas 3 notas y ni siquiera la tenemos con nosotras… ¡Pero lo logramos! A partir de ese día escuché a Supertramp sin cesar, y Mamá de vez en cuando me mira y abre los ojos y sube las cejas y dice, con ilusión:
—¿Te acuerdas? Aclivolivoliiii.
Spanish Girl - Kiula
Pablo subió un reel con la Kiula y esta canción de fondo. No sé qué tiene el vídeo: la edición, los planos sencillos pero ideales, Inmaculada y Pablo haciendo el tonto, ella con brackets y sus morritos puestos… Pude ver aquel vídeo unas 500 veces. No fui la única en caer en su embrujo: sé de más gente (tanto una hermana como muchas amigas que albergaban esperanzas) que lo vieron mil veces.
Quiero Aprender de Ti - Camino de Ogíjares
No, «Camino de Ogíjares» no es el nombre de una persona, pero me da igual. Una vez volviendo a casa todos en la furgo por el camino de Ogíjares saltó esta canción. Yo tendría 7 años. Me puse a imitar el violín y Papá me vio por el retrovisor y dijo:
—Que linda que es mi Irene.
Y yo hice como que no lo escuché, aunque en mi cara de niña se notaría, y seguí haciendo como que tocaba el instrumento de cuerda. Años más tarde seguía recordando eso, pero olvidé la canción. Me puse toda la discografía de El Canto del Loco sabiendo que, cuando saltara la canción, la reconocería. Y así fue. Cada vez que suena estoy en el asiento detrás de Papá tocando un violín imaginario.
Message in a Bottle - Seño Tracy
En el cole tenía una profesora, una seño, Tracy. Irlandesa, seria, guapa y buenísma profesora. De ella sé poco: de pequeña era gordita, y sus compañeros de clase le escupían en la comida para reírse de ella. Cuando llegaba a casa llorando su abuela era quien le consolaba, y le secaba las lágrimas para que sus padres, que no estaban muy bien, no vieran que su hija sufría, y le decía «Stick and stones will break my bones, but words will never hurt me». «Palos y piedras romperán mis huesos, pero las palabras jamás me harán daño».
En el libro de inglés, en una de las unidades, el listening (la prueba de escucha) consistía en esta canción. Una foto de The Police y la letra de la canción. La escuché y me hizo gracia, pero a esa edad te crees que todo lo que sale en los libros de texto de inglés son invenciones. Pero The Police es real y esa canción me recuerda ahora a la seño Tracy.
No Me Doy Por Vencido - Victoria Hermoso
En 1.º de ESO representamos El Fantasma de la Ópera (una versión muy libre que fue coronada con un baile final al son de Justin Bieber con Nicki Minaj) e hicimos audición para ver quién era la prota, Christine, y solo nos presentamos Victoria Hermoso y yo. Yo canté Jueves, de La Oreja de Van Gogh, ella esta canción. Bueno, en realidad no estoy segura de que fuera esta canción, pero mi blog, mis reglas.
La cosa es que yo cantaba mejor, canté mejor, y seguramente hoy canto mejor, y el papel se lo dieron a ella. Sospecho por qué se lo dieron. Nada hecho con malicia, desde luego, simplemente creo que Victoria necesitaba ese empujoncito de motivación. Yo acabé interpretando al dueño del teatro y perrito faldero de La Carlotta, me pinté bigote y lo di absolutamente todo. No diré que robé el show porque no hace falta.
Otro día os subís al bus de los recuerdos de nuevo y ponemos más temas relacionados con eventos muy nicho de mi vida, ¿va? Ahora a dormir.
Adiós.
¡Has llegado al final! Toma, un recuerdo del Bosque: 🌲

Comentarios
Nada como las canciones (y los olores) para evocar recuerdos... de los buenos y de los malos. Pero de uno. ;-)